Bueno, hoy paso a contarles un poco de mi lugar de trabajo. En la oficina hay mucha variedad de gente: por un lado estan los que yo llamo “limpitos compulsivos”, son aquellos que llegan sin un mínimo rastro de ojeras, todo trajeados y peinados con gel que les deja el pelo esculpido perfectamente en su cabellera. Normalmente son los más callados y los que menos interactúan con los demás. No salen a comer, pareciera ser que no van al baño, solo se limitan a trabajar y trabajar hasta el final de la jornada. Por el otro lado está el otro extremo: los desaliñados. Ellos son el polo opuesto de los limpitos. Vienen como tienen ganas, a veces con olor a chivo, sin afeitarse ni bañarse y la mayoría de las veces con indumentaria un poco inapropiada para el ambiente de trabajo (léase ojotas, musculosas, camisas hawaianas o pantalones pescadores). También es muy raro verlos en otra parte que en el box de trabajo, aunque la diferencia con los otros es que ellos NUNCA trabajan. Se la pasan hablando por telefono o gritando sus experiencias sexuales como si de reyes del sexo fueran….si ellos supieran…
El otro especímen dentro de la oficina son ¨las mascotas¨. Las mascotas son los típicos perritos falderos que se cuelgan de la pierna de su superior, intentando de todas las formas posibles sobresalir y la mayoría de las veces a costa de delatar a otros compañeros de trabajo. No tienen mayor rango pero su ego es tan grande que se creen los únicos capaces de ¨sacar adelante al grupo¨. Por último pero no por eso menos importante estan los ¨frágiles¨, que son los que a la mínima de problemas se estresan y les agarra un ataque nervioso, se ponen a llorar y se van corriendo al baño o directamente deciden que ese trabajo es demasiado para ellos, se piden un remis y se van a casa argumentando ¨estrés laboral¨. Lo más raro es que son los más comunes.
Pasemos a la otra ¨oficina¨. En este otro lugar de trabajo todo es distinto. Mis compañeras a pesar de ciertas diferencias y excepciones se cuidan entre ellas.
Primero esta Giselle. Giselle es la nena del grupo. Ya lleva 5 años en el ámbito pero empezó temprano, a los 14. No cayó bien en el grupo porque se decía que por su corta edad se llevaba todos los clientes. Y era verdad. Giselle, jovencita, piel clara y pelo negro liso. Un bombón para cualquier viejo pervertido. Después de un tiempo nos dimos cuenta que el problema no era ella sino los pedófilos que la requerían así que la aceptamos en nuestro amado grupo.
Carla es el otro personaje. Ella es la diva del grupo, parece no importarle nada. Cuando llegamos a los bosques lo primero que hace es ponerse en bolas, a ella no le molesta exhibirse desde temprano, cuando todavía las parejas pasean de la mano o comen un picnic a lo lejos. Lo más llamativo es que a mi parecer no se produce de la mejor manera. No disimula muy bien su barba de 2 dias, o sus pelos en el pecho. Lleva con orgullo sus ¨dos cachorros¨ (así es como ella llama a sus nuevas lolas operadas) y siempre usa medias largas negras por las cuales se transparentan varios pelos masculinamente gruesos y negros. Más allá de sus particularidades, Carlita es divina y la queremos así como es.
Está claro que en un grupo así también tiene que existir una oveja negra o una pequeña manzanita podrida. Ese es el caso de Maribel. Creo que nunca se la escuchó hablar con nadie, ella prefiere hacer su trabajo de forma profesional, sin molestar a las demás aunque a nosotras realmente no nos moleste…EL gran problema de La Mari es que no consigue muchos clientes y no pasan minutos después de empezado el día que ya se queja de que nosotros se los robamos todos. Ella no se da cuenta que a los 49 ya es un poco más difícil mantenerse tersa, jóven y bien saludable. Todos sabemos…la gravedad hace su trabajo y empieza temprano!
Roberta es la última del grupo. Es mi compañera, mi íntima amiga, mi confidente y apoyo emocional en momentos complicados. Yo no se que haría sin ella. Crecimos en ambientes bastante similares. Ambas tenemos una familia que mantener y un secreto que mantener también. Usualmente nos damos consejos de como seguir con esta farsa y tratamos de cubrirnos la una a la otra. Ro jamás tuvo problemas en llegar a fin de mes. Parece ser muy popular y me imagino que es por sus piernas. Las tiene mejores que la Frigerio, es increíble.
Finalmente estoy yo. Presa en otro cuerpo, atrapada en otra vida. Quiero escapar pero no se cómo. Quiero ser libre pero no encuentro la manera.
Por ahora, todo sigue igual…